Normalmente cuando se planea la realización de una campaña de marketing de una película se suelen seguir estos pasos:
-La productora del film se pone en contacto con el estudio de diseño que se va a encargar de la realización de la campaña, pasándole unas cuantas imágenes de la película y un pequeño resumen de la misma.
-Con este material, el estudio tiene que presentar unas cuantas propuestas, contando con un tiempo X para realizarlas.
-Cuando el estudio está convencido del resultado obtenido le enseña las propuestas a su cliente.
-La productora, que evidentemente lo que más desea es que las salas de cine se llenen de gente hasta arriba, suele desechar lo que ve ya que, donde el estudio dice que hay una intención artística, la productora dice que hay un cartel que es demasiado arriesgado.
-El estudio tiene que volver a realizar otras propuestas, se las vuelve a enseñar al cliente y el cliente vuelve a opinar. Puede que esta vez le guste lo que ve o puede que no, en el segundo caso se tiene que repetir el proceso una y otra vez hasta que, en la mayoría de las veces, se llegue a un resultado que les guste a ambas partes o, en las menos, se termine rompiendo la relación.
El resultado: Un cartel oficial y unos cuantos que bien o no se llegan a ver o se utilizan en muy contadas ocasiones, véase cuando la película se presenta en festivales.
No sé si en el caso que nos ocupa hoy ha ocurrido lo descrito, pero lo que está claro es que se ha llegado a la realización de tres piezas de un acabado gráfico espectacular. La película en cuestión, dirigida por el gallego Rodrigo Cortés con producción española se llama "Buried" ("Enterrado") y fue una de las grandes triunfadoras del festival de Sundance. El punto de partida de la misma es muy sencillo: Un hombre se despierta en un ataúd con un teléfono móvil, un mechero y 90 minutos de oxígeno. Si, ya sé que ahora estás deseando verla, yo también, pero para hacerlo de manera legal no nos queda más remedio que esperar hasta el día 1 de octubre, fecha del estreno en España.
La primera pieza es un Teaser Póster, en dónde se juega de una manera magistral con el espacio y el color.

La segunda, que representa el diseño más comercial de los tres, ese que se cuelga en la entrada de los cines, posee un trabajo de Photoshop de los buenos, de los que no se notan. Ya querrían para si muchas películas con presupuestos infinitamente más holgados disfrutar de un cartel tan bien realizado.

Por último nos encontramos con la pieza más experimental, esa que se utiliza en los festivales de cine y que te gustaría ver colgada en la pared de tu habitación. Es evidente la deuda que posee con Saul Bass, diseñador gráfico estadounidense encargado de la realización de entre otros, los carteles de películas como Vértigo o El hombre del brazo de oro. Un sentido homenaje en toda regla.

