Es cierto que hacerse músico, escritor o director de cine hoy en día es una difícil tarea, y más aún querer vivir de ello.
Estamos en la era de la información, o mejor dicho, de la sobreinformación; lo tenemos todo al alcance de un sólo click, y no necesitamos levantarnos de la silla para poder escuchar el último disco de tal banda, ver la película éxito en U.S.A., o leer el best seller en el que está basado esa película. Por un lado tiene sus ventajas, de sobras conocidas, pero la verdad es que intentar vender un producto se está convirtiendo en algo cada vez más complicado, y parece que se empiezan a dar cuenta, ofreciendo algo más que el producto en sí.
Saben que hay un sector del público que no se conforma simplemente con el producto, que va a ir más allá y querrá adquirir todo lo relacionado con el artista: camisetas, pósters, ediciones especiales, etc., es decir, merchandising.
Hace no mucho tiempo, el artista Vincent Gallo desde su web dedicada a la venta de merchandise, y en la cual se pueden adquirir camisetas dibujadas por él mismo por 150$, puso a la venta su propio esperma por el valor de un millón de dólares, siempre y cuando la compradora fuese rubia natural y de ojos azules. Eso si, haría un descuento si la mujer en cuestión pudiese demostrar que tiene descendencia alemana de mediados del siglo XX.
¿Realmente el señor Gallo está ofreciendo un producto, se está riendo de todo el mundo, o se trata de una campaña de marketing? Lo único que se sabe con certeza es que su esperma sigue a la venta.
Otro caso similar es el de Josh Freese, batería de bandas como The Vandals, NIN, Devo, Weezer, y un largo etc., que puso a la venta su nuevo álbum en solitario con diferentes tarifas que van desde los 7$ a los 75.000$.
¿Qué diferencia una versión de otra? La más barata te da derecho únicamente al disco en su versión digital, otra de 2.500$ incluye el CD firmado, una camiseta, una lección de batería( o si no sabes tocar, un masaje en los pies y la espalda), una visita con un miembro de Devo o The Vandals al museo de cera, y tres prendas de vestir sacadas de su propio armario. Comprando la de 75.000$ te podrás ir de gira con él, cruzar Hollywood en el Lamborghini de Danny, de la banda Tool, te grabará un disco de 5 temas sobre tu vida y será tu asistente personal durante un mes.
En este caso, el artista admite que todo esto lo hace para conseguir publicidad, pero si alguien quiere adquirir cualquiera de los packs, están disponibles.
El último de los casos que se han escuchado, y alejándose de los motivos de Vincent Gallo y Josh Freese, es el del libro de Peter Hook (Joy Division, New Order) The Hacienda: How Not to Run a Club, que habla precisamente de eso, del club de Manchester que dio cobijo a todo el sonido post-punk de los 80.
El libro se vende en tres ediciones limitadas, en las que se incluyen serigrafías, vinilos, una guitarra, y trozos de la pista de baile y de la barra del local, todo a un precio que ronda los 600$.
